Añadir esta página a favoritos

CATEGORÍAS


FABULAS > PREMIO Y CASTIGO
JúPITER Y LA OVEJA
(por Juan Eugenio Hartzenbusch)
Tantos y tales trabajos
hicieron pasar las fieras
al más inocente bruto,
a la pacífica oveja,
que a Júpiter hubo al cabo
de pedir que discurriera
cómo buscaba camino
para aliviar sus miserias.
Júpiter le dijo: -Veo,
y harto de verlo me pesa,
mansa criatura mía,
que te he dejado indefensa.
Para suplir esta falta,
elige el medio que quieras:
las armas que más te agraden,
te dará mi omnipotencia.
¿Quieres que dientes agudos
en tus mandíbulas crezcan,
o que tus pies se revistan
de fuertes garras que hieran?
-No quisiera yo, señor
(respondió la pretendienta)
cosa que me asemejara
a la raza carnicera.
-¿Será mejor que introduzca
mortal veneno en tu lengua?
-No, que me aborrecerán
lo mismo que a las culebras.
-¿Quieres que te arme de cuernos
y a tu frente dé más fuerza?
-No, que entonces, como el chivo,
no me hartaré de pendencias.
-Pues, hija, yo sólo puedo
salvarte de una manera:
para que no te hagan daño,
preciso es que hacerlo puedas.
-¿Preciso? (la oveja exclama,
dando un suspiro de pena):
prefiero entonces a todo
mi flaca naturaleza.
La facultad de dañar
gana de dañar despierta,
y por no hacer sinrazones,
vale más el padecerlas.
Júpiter enternecido
bendijo a la mansa bestia,
y ella no volvió jamás
a pronunciar una queja.


Lección / Moraleja:
Por editar.
OTRAS FABULAS DE Juan Eugenio Hartzenbusch
Cuentos Infantiles, audiocuentos, nanas, y otros en CuentoCuentos.net © 2009 Contacta con nostrosAviso Legal

eXTReMe Tracker

La mayoría del material de CuentoCuentos.net es proporcionado por nuestros usuarios, proveniente del grandísimo almacén que es la red. Si considera que alguno del material expuesto vulnera sus derechos y/o prerrogativas, le rogamos que nos lo comunique contactando con nosotros